Archivos Mensuales: julio 2018

Novedad en la Mantica. Viernes 27

Esta semana llevamos nuevo título a la Fanzinoteca La Mantica, sita enfrente de la biblio pública .IMG_20180726_232202 (1)

Se trata del texto “En defensa de la Mujer”, de Xosé Tarrío, publicado por Mujeres Libres de Madrid. Legado de libertad el que nos dejó este compañero que pasó casi toda su vida en prisión. Que más quisieran los parásitos autoritarios que nos roban la vida cada día tener un poco de su humanidad.

Nuestro mayor agradecimiento al SOV de Albacete por habernos donado varios ejemplares del mismo.

Salud

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CONTRA LA EXPLOTACIÓN AGRÍCOLA

Comenzamos campaña sobre la explotación agrícola difundiendo este texto sobre el trabajo en los almacenes:

EN EL ALMACÉN

Hoy es mi día quince en el almacén desde el diez de mayo. Este año ha empezado tarde el almacén. Cada vez empieza y termina antes. Los años flojos hemos llegado a echar un mes escaso. Y éste, con suerte los eventuales llegaremos a la segunda semana de junio.

Me he levantado a las cuatro para llegar a las cinco, pues mi turno como el de todas, es de cinco a cinco, solo que unas por la mañana y otras por la tarde. En algunos almacenes los turnos son rotativos, de forma que una semana vas de día y otra de noche. Es obligatorio si quieres trabajar en esto. Y en este pueblo no hay mucho donde elegir. Aquí habemos de todos los niveles formativos y en situaciones diferentes; unas trabajan solo este mes para ayudar a la familia, para pagarse los estudios, o ahorrar algo en previsión del desempleo el resto del año, otras seguirán trabajando después en almacén o campo, pero todas sabemos que esto es trabajo seguro, que para venir aquí no hay selectividad ni oposiciones, ni hay que ser amigo de nadie.

Dicen que cuando se cierra una puerta, cuando se te cierran muchas puertas, hay otra que se abre. Esta es la puerta que se abre, la del empleo temporal y precario. Un infierno que dura poco pero quema mucho y nunca da para vivir todo el año por más horas que le robemos al sueño, porque no hay horas en el día para compensar un año sin trabajar.

Esta es semana fuerte. El chorro viene torrencial. La que está llenando los platos ahí no ve el momento en que deje de caer tan fuerte; se oyen los golpes de la fruta al caer. Las otras en la cinta hacen cadena, pero es imposible que llegue bien al apilador. No da tiempo a manipular. Hay que bajar platos al suelo, si da tiempo, y si hay platos. Si no, la fruta termina directamente en el suelo, habrá que recogerla y de nuevo al plato, que a veces no es plato, sino que puede ser una plancheta de diez kilos. Cuanto más grande el almacén para el que trabajes peor, más te toca subir y bajar y romperte los riñones, igual que te tocará cargar si no hay apiladores al final, o si faltan mozos de almacén. Las corrientes de aire, la cercanía de las cámaras de frío, la falta de higiene en aseos y el hacinamiento al estar todos los cuerpos pegados en la cinta, unidos al poco dormir, y el mal comer, hacen proliferar los virus, y más de una vez tocará trabajar con fiebre. Hay almacenes que ya no permiten la botella de agua en la línea de trabajo, que te ponen las fuentes al otro lado de la roda, y cuando los golpes de fruta duran casi una hora, no paramos de sudar, y las otras te presionan para no abandonar la línea y dejarles con esa carga de trabajo, es fácil deshidratarse y se dan casos de desmayos. Las ocasiones de ir al baño son pocas, suelen hacerte pasar una tarjeta por un control, o pegarte una pegatina, o llevar una tarjeta con collar después de pedirle permiso a la encargada de máquina. El desgaste nervioso y psicológico es aún más duro, porque nunca estás a la altura de lo que se te exige: los encargados te arrean, las veteranas te arrean, las iguales te arrean para que no hagas menos trabajo que ellas, y si eres inmigrante el trato es todavía peor. Son doce horas y cuando la mujer llega a su casa si tiene hijos va a tener doble jornada con mucha seguridad, y casi no hay tiempo más que de comer y dormir hasta el día siguiente. Es decir, que durante este tiempo no vamos a salir a la calle, tal como un preso. Y como presos tenemos cámaras que nos vigilan durante doce horas. Ahora bien, no les digas a los responsables de almacén que te garanticen la seguridad de tus bienes personales, porque no hay taquillas para todas, tienes que compartir con mujeres que no conoces, que te revientan el candado que has comprado para meter su bolso, y nadie te asegura que el móvil lo puedas conservar, o las llaves del coche o de la casa. El encierro y la presión psicológica fuerte, el no poder hablar ni reír con libertad porque todo lo que no sea producir está mal visto y los chivatos abundan, son duros. No es fácil aguantar esto durante semanas. Hay compañeros que se dan de baja por no poder conllevarlo. ¿Y qué pasa cuando flojea la fruta? Todavía es peor, todo el cansancio viene de golpe y hay que aguantar de pie cuando no te tienes en pie; las mujeres se pelean por coger un plato de fruta, porque hay que aparentar que se está trabajando. Esto es especialmente penoso. Llegan a haber insultos y amenazas, empujones, codazos…una auténtica pena.  Y de lo que pase en el almacén nunca se le echa la culpa a la empresa, sino a las compañeras, porque es más fácil pagarla con ellas, sobre todo si son extranjeras.

Hoy he podido rotarme un rato de la cinta, porque ha hecho falta en el estrío, pero normalmente no hay rotación ni de cinta a flopa o cesta, ni dentro de cada una de estas secciones. Las de la tría, que suelen ser mujeres mayores, las que menos se mueven, algunas han tenido trombos, han padecido ictus o infarto, o están medicadas con Sintron, pero ahí están trabajando, doce horas de pie y sin que las roten. Las varices si son venas que llegan al corazón, no son un problema de estética, y doce horas de pie para quien no tiene buena circulación, es muchísimo tiempo.

¿Nos quitan 20 euros por la bata y la cofia?, ¿18?, ¿15?, ¿28? Nadie lo sabe. Lo descuentan de la hora de salario, como el autobús cuando la empresa lo pone, y la hora valdrá lo mismo el mes uno que el mes dos, si llegamos: ligeramente por encima o por debajo de los seis euros, ni tan siquiera los 6.75 a que obliga el convenio. Y los 11,35 de las horas extra que se pactó en convenio no los vemos ni en pintura, a pesar de que éstas cuando hay turno son cuatro pudiendo llegar a diez y hasta doce si no los hay. Los pluses de nocturnidad tampoco se pagan.

¿Y cuántas horas nos apuntamos de las que realmente hemos trabajado? De media hora a una hora nos descontamos por las comidas. De ahí sacaremos una cuenta aproximada. Al contratarnos nunca sabemos lo que nos pagan la hora (ahí siempre dice según Convenio, precisamente lo que nunca es), y para cuando conseguimos que nos lo digan, nos dicen que no es exacto porque nos quitan de la ropa, del tiempo de comidas, los autobuses si tenemos la suerte de que los pongan, más lo que nos retienen de Hacienda a cada una según estado civil y otras cosas…y en las nóminas nunca vemos reflejado todo eso. Hay empresas que nos envían fuera de la ciudad sin facilitarnos medio de transporte. El pago de los 0,21 euros por kilómetro cuando excede los seis primeros del punto de partida que estipula el convenio agrícola no existe. Algunos venimos desde otros pueblos y provincias, muchas veces contratados por ETT que se llevan parte de nuestro salario.

Se oye un grito y los brazos tiemblan; siempre nos esperamos lo peor, porque todos los veranos hay accidentes. El año pasado una mujer tuvo que ser operada de varias vértebras por un golpe de carretilla, este mismo mayo una chica perdió los extremos de dos falanges en el apilador…No somos nada. Los palós que suben hasta el techo y nos dejan un metro para pasar por en medio son más que nosotros porque nosotros no somos fruta sino personas, que por lo visto son lo menos valorado en este mundo. Por eso andamos siempre dentro de las máquinas apiladoras, nos subimos a los rodillos o ponemos las manos cerca de ellos, o por debajo de los cofres de seguridad…para colocar la fruta y los platos y que no se nos deshagan los palets, ya que tanto valen ellos y tan poco valemos nosotras. Nos contratan como auxiliares de envasado y terminamos arrastrando y colocando palets a mano en los apiladores, metiendo todo el cuerpo. Dicen que si retiramos la cadena y damos al botón de seguridad no pasa nada. Nunca pasa nada. Hasta que pasa.

Un mes de trabajo, con esta retribución y con estas condiciones, en esto se resume para nosotros la gran riqueza agrícola y el negocio del melocotón en Cieza. ¿Nos va a dar esto de vivir para todo el año? No. Y sin embargo, seguimos tragando con esta injusticia, viendo como nuestros derechos son sistemáticamente vulnerados por estas empresas. No hay representantes sindicales ni políticos ni instituciones, que te defiendan, las denuncias quedan en nada, los inspectores pasan de largo, los políticos de izquierda hoy en el poder (PSOE-IU-Podemos) vienen a echarse fotos delante nuestro pasando por delante de tanta miseria para vanagloriarse de la riqueza económica que suponen los almacenes, igual que hacen festivales de floración a más inri del que está padeciendo en el perigallo…silenciamiento que está fomentando una mentalidad propatronal en el trabajador peor que la que existía en el franquismo, ya que tenemos visto que cuando hay una que denuncia, salen cien detrás avalando a la empresa para no perder el empleo. Si hablas, te despiden en periodo de prueba, un periodo de prueba que siempre es mayor que lo que vas a durar trabajando ahí. Los sindicatos pactan convenios de miseria que luego las empresas incumplen. Para esto nos sirven las leyes.

“Nena, no hay unión” es la frase que oigo cuando pregunto por esto. ¡Qué razón! ¡pero algo hay que hacer! Me voy a ir de aquí en unos días, pero el año que viene nada me garantiza que no vuelva, y si no volviera, es lo mismo para las que se queden. No importa que sean miles, cientos o decenas los que aquí trabajan, mujeres y hombres, en su mayoría mujeres. No hay derecho a esto. Si aguantamos esto ya hemos perdido la humanidad. Hemos de organizarnos ya en una unión obrera horizontal, sin liberados, sin subvenciones, que luche por la recuperación de la economía por parte de la clase trabajadora, y que luche por una sociedad sin jerarquías, sin líderes, gobernada por asambleas. Empecemos por organizarnos y planificar nuestra acción sindical y social.

Los patrones no nos garantizan la supervivencia con el empleo que nos procuran, en cambio, sí son los que sostienen un sistema basado en el abuso a base de mantener un alto nivel de paro y temporalidad. Estas empresas obtienen muchos beneficios de nuestra explotación, de esos beneficios podrían generarse muchísimos empleos nuevos. No ha de ser nuestro quebradero de cabeza el cómo y dónde se generen esos empleos, el sistema capitalista de explotación fue elección de la burguesía, los beneficios son de ellos y la responsabilidad social es suya, en diversificar la economía y crear puestos de trabajo estables y cualificados. O si les va tan mal que se declaren en bancarrota y cedan las empresas a los trabajadores para que ellos gestionen la economía como a ellos mejor les parezca, que es el objetivo revolucionario de nuestro sindicato y algo que ya logró en su día con las colectivizaciones de 1936.

 

OBRERA SI NO LUCHAS, NADIE TE ESCUCHA

EL PATRÓN TE DA TRABAJO, ¿QUÉ TRABAJO?

POR EL TRABAJO LIBRE

POR LA DIGNIDAD DEL OBRERO EN LUCHA

POR LA REVOLUCIÓN

 

 

Cieza Núcleo Confederal de

CNT AIT Albacete

 

 

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ENCUENTROS

Hoy es 19 de julio, aniversario de la revolución anarquista española de 1936. En este blog hemos recopilado parte de lo que fue la experiencia autogestionaria libertaria en la localidad de Cieza, aunque esperamos poder seguir añadiendo contenidos sobre el tema. A continuación, publicamos un escrito que nos llega de parte de un simpa del núcleo local de CNT Levante. Su historia nos pareció mejor que repetir lo de siempre por estas fechas. Salud

ENCUENTROS

Estudiar la propaganda ajena es un buen medio para depurar la propia técnica. Pero si la veo por la calle se me hace más violento, y si el contenido es violento en sí mismo, pues mucho peor. Por eso hay un género de propaganda que vista en la calle se me hace especialmente insufrible y es la de los nazis. No creo que esto deba tolerarse. Al distinguir una pegatina nazi en una señal de tráfico, me apresuro a taparla con GetAttachment (1)propaganda anarquista. Pero no llego a la altura de la señal. Alguien me tendrá que ayudar. Cerca hay un hombre joven y una mujer mayor. Si espero a que las agujas se encuentren, como en los problemas de mínimo común divisor, será tarde. Habrá que romper el reloj. Es la única forma de que se produzca el encuentro. Al fin y al cabo es lo que buscamos con nuestra acción. Pido ayuda al muchacho, que seguro llega a la altura, y él viene y por el camino me pregunta ¿quiénes son los nazis? Un régimen que hubo en Alemania el siglo pasado y que mató a millones de personas en los campos de concentración. Allí se llevaron a muchos españoles a petición de Franco. Estos son los que lo defienden, le explico. ¿Conoces la CNT? ¿alguien en tu familia perteneció a este sindicato?, le pregunto cuando termina de pegar.

No lo sé, la verdad, porque la guerra tuvo dos bandos y en las familias y en los vecindarios hemos crecido evitando el tema para no caer en la confrontación.

Se acerca la anciana. Yo sí lo conozco y sé lo que pasó, a mi padre y a mi tío se los llevaron. Mi padre cuando vivíamos en Moratalla, conocía a los que iban al “Cobo”. ¿Y qué era eso del Cobo?, le pregunto. Era el lugar donde se reunían para hablar de política y concentraban todas las provisiones, y mi padre no quiso guardar la llave en nuestra casa, y por eso el que se lo ofreció le aborreció. Tal vez delatara a su padre bajo tortura, le dije. El muchacho se retira, no sin antes preguntar qué es eso de la anarquía, a lo que respondo que es el gobierno de las asambleas, sin separación entre políticos profesionales y sociedad, a lo que la mujer asiente, diciendo que es así como yo digo. Cuento que aquí en Cieza existieron las colectivizaciones en el año 36 y 37, por las que los obreros se autogestionaban la producción. Señalo que hemos de tener memoria porque los fascistas vuelven, y que ahí en el barrio tienen al partido Vox, con un mensaje claramente xenófobo, racista y ultraderechista en definitiva. No los conocen. Les hablo de la tendencia a culpabilizar a los inmigrantes de toda la penuria, el muchacho dice que ellos rebajan el precio de la hora de trabajo, y le respondo que los de aquí también lo hacen, y la mujer dice que los extranjeros no pagan impuestos…Yo les aviso: los fascistas quieren que la paguemos con los débiles, y dejemos al patrón tranquilo.  La mujer sigue relatando. A los seis años, después de venir a Cieza a trabajar en el esparto, lo denunciaron, a él y a mi tío, y estuvieron en la cárcel. Cuando mi madre iba a por su ropa para poder lavarla, se la llevaba llena de sangre y le tenía que despegar los trozos de piel que se quedaban pegados cuando le torturaban, así que imagínate cómo lo dejaban.

¿Y no tiene usted hijas o nietas que le escriban esto para que no se pierda el recuerdo?

Tengo a mis hijas y mis nietas, pero yo nunca cuento esto a mi familia, porque ellas tienen que trabajar, y necesitan tener un empleo del que vivir, y no puedo. Si fuera más joven…Te deseo mucha suerte en lo que hagas, pero no hemos de hablar mucho que no nos aborrezcan.

A mí me da igual, le digo. Me retiro y doy las buenas noches, en mi fuero interno todavía meditando las similitudes entre las dos épocas.

22 DE JULIO. HOMENAJE A LA REVOLUCIÓN SOCIAL DE 1936

El acto de Homenaje se celebrará el domingo día 22 de Julio a las 19:00 horas en el Osario, Fosa Común General del Cementerio Municipal de Albacete. Donde se harán varias intervenciones públicas sobre los compañeros fusilados, poesía libertaria, ofrenda y efemérides de militantes.

Nuestro sindicato ha elegido éste día fundamentalmente por la proximidad al 19 de Julio de 1936. Homenajeamos la respuesta popular de la clase obrera revolucionaria contra el ejército y contra las fuerzas de orden público republicanas. Durante los días posteriores al 18 de Julio de 1936, las ciudades más importantes de nuestra provincia fueron controladas por la Guardia Civil, el ejército y elementos de falange que hicieron frente a los trabajadores en las calles, y pugnaron por el control del orden público, así como el político y el económico. Momento que resultó ser propicio para impulsar la revolución social anarquista.

Junto a ésto, también recordamos los sucesos del 25 de Julio, donde las milicias populares entraron en Albacete procedentes de la provincia de Murcia, Valencia y Alicante, así como de los municipios de Almansa, Hellín y sus comarcas. Tras aquella fecha, el movimiento libertario y las organizaciones que pertenecían a él, la CNT-AIT, la FAI, Mujeres Libres y FIJL, entre otras, se encargaron de organizar la vida cotidiana de una parte importante de la clase trabajadora. La influencia de éstas organizaciones supuso en el terreno económico importantes lecciones para el presente y para el futuro de la emancipación de la clase obrera.